Todas las lagrimas, todos las horas que pensé en ti, las horas que hablamos por teléfono, las canciones, las bromas, los juegos "inocentes" donde me jurabas amor eterno...
Todo eso y mas quedo en una sonrisa de resignación... no eres para mi siempre lo supe.
Agradezco el haberte conocido. Siempre te querré pero con un cariño diferente, mas limpio, mas sano para mi.